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NO IMPORTA COMO LO LLAMES: CONOCE EL ACOLCHADO O MULCHING

¡Hola Balconistas! ¿Alguna vez habían escuchado acerca de los acolchados o mulching? Es un método muy bueno que facilita la mantención de nuestros huertos y plantas en la casa, además de ser una muy buena protección para el cual y el cultivo que le da varios beneficios mientras lo protege. 

Esta técnica es usada en agricultura ecológica y, mediante una barrera física, se le proporciona protección al suelo y se evita que se desarrollen malas hierbas. Claramente esta barrera física es una que favorecerá a nuestras plantas y no cualquier cosa como una malla, por ejemplo.

Entre los beneficios más importantes del mulching podemos encontrar la dificultad para que salga mala hierba, proteger nuestros huertos de cambios bruscos de temperatura, como también a lo microorganismos de nuestra tierra, evita la pérdida de agua por evaporación y muchas otras más.

Ya sabemos lo beneficioso que es este proceso pero también es importante saber que existen dos tipos de acolchados, los cuales pueden ser orgánicos e inorgánicos. 

Los acolchados orgánicos utilizar materiales exclusivamente orgánicos, como su nombre lo dice. Entre ellos encontramos turba, mantillo de hojas, estiércol descompuesto, paja, compost, aserrín, y similares. La ventaja de estos tipos de acolchados es que además de proporcionar protección mejoran la fertilidad de nuestro suelo. Este el tipo de mulching más recomendable siempre, ya que aportan mejoras adicionales al suelo.

Los mulching inorgánicos utilizan materiales como la gravilla, marmolina, cerámica triturada, roca volcánica y otros tipos de piedras en general. Lamentablemente estos materiales no aportan muchas mejoras a nuestra tierra. Lo que sí, estos tipos de acolchados con extra piedras resultan ser útiles en terrenos con pendientes y cerca de bajadas de agua, mucho más outdoor.

Recuerda que siempre es recomendable hacer tu mulching antes de que tus plantas empiecen a brotar, así se sacará mejor provecho a los nutrientes que el suelo producirá. En caso de nuestros huertos, es muy recomendable realizarlo al final del invierno, justo antes de comenzar los cultivos, y luego repetirse al final del verano.

Los pasos para hacer un mulching son:

– Retirarlas malas hierbas y el suelo con una azada, dejando suelta la tierra para que penetren mejor los materiales y suplementos que le aportemos.

– Agregar el material y repartirlo en un acolchado con un grosor de entre 10 cm y 15 cm.

– Añadir microorganismos, que facilitarán la descomposición de la materia orgánica y la absorción de los nutrientes por la planta.

-Añadir los nutrientes que la planta necesita.

-Con un rastrillo o cultivador, enterrar los microorganismos y abono y mezclarlos.

– Regar el cultivo.

¿Qué te pareció este método de protección para tu huerto, Balconista? Es súper sencillo de hacer y nos ahorra hartos malos ratos con nuestro jardín. Así que no esperes más y mete las manos en tu acolchado.